viernes, 25 de marzo de 2016 - 09:04 p.m.

Siempre es un buen momento para que vuelva el mejor

Por Hernán Bañez. La primera vez fue una apuesta, la segunda seguridad. Esta vez es eso y más: Siempre es un buen momento para el eterno retorno del rey.

Como en el estoicismo, el mito del eterno retorno plantea la repetición en donde el mundo se extingue para volver a crearse. Así fue en el mundo Banfield , que se implosionó en 2012 cuando, luego de la mejor campaña de la historia y aun con promedio de campeón, se vio sucumbir al descenso.

Julio Cesar Falcioni lo miraba desde lejos. O no tanto. Desde la vidriera `Boca´ mientras jugaba la final de la Copa Libertadores. Ahora el segundo regreso de Falcioni -y probablemente no el último- tiene ese sabor a mito viviente del eterno retorno, como el amor primaveral al que queremos volver.

Pero mas allá de ser el mayor pedido de los hinchas -Obtuvo el 45% en la encuesta cuando renunció Matías Almeyda, de entre 10 candidatos- hoy la llegada de "El Emperador" tiene sabor a mucho. Su figura y sus rosarios le permiten a Eduardo Spinosa sobrellevar el que tal vez sea su peor momento al frente del club. Falcioni es el único que, aun con malos resultados, puede bancar en sus espaldas mientras el oficialismo es criticado por la coyuntura.

Una deuda de 175 millones de pesos sólo hasta diciembre pasado que obligó a un desmantelamiento del plantel para reducir gastos. La desafortunada elección de entregar la sede social al Grupo Santa Mónica -en la encuesta de este medio, fue rechazada con el 57% de los mil lectores que votaron- y sumado a la denuncia que recibió Spinosa de parte de Daniel Angelici por retirar dinero anticipado de AFA, en medio de la interna por la elección del nuevo presidente donde el presidente del Taladro decidió jugar fuerte en favor de Marcelo Tinelli. ¿Realidad o pase de facturas?.

Lo cierto es que Spinosa tuvo que dar pasos hacia atrás en sus posturas acerca de Falcioni y su estilo de juego -muy diferente del "proyecto" de Almeyda y Vivas- para poder traerlo por tercera vez al club y que sirva como cortina de humo en este momento donde cada vez más se escuchan voces disidentes.

El retorno del emperador se da en este contexto y lo mejor para Banfield es que de resultado, tal como sucedió en 2009, que volvió mirando el descenso y terminó sacándolo campeón.