LO GANÓ A LO BANFIELD

El Taladro sacó adelante un partido que se presentaba complicado y terminó imponiéndose por 2 a 1 en casa ante Estudiantes de Río Cuarto, en un encuentro clave pensando en la lucha por el descenso. Fue un duelo de seis puntos y Banfield se quedó con los tres gracias a su empuje, su carácter y al permanente aliento de su gente.

En la previa parecía que podía ser un partido más accesible, pero la realidad fue otra. En el primer tiempo, el visitante golpeó primero con un contragolpe letal y se fue al descanso en ventaja. El clima comenzaba a tensarse en las tribunas, pero lejos de los reproches, bajó el aliento, un factor clave para la reacción del equipo.

En el complemento, Banfield salió con otra actitud. Primero llegó el empate con un verdadero golazo y, cuando el partido se moría, apareció la jugada más discutida de la noche: el juez de línea marcó offside, pero el árbitro convalidó el tanto que desató el festejo en el Lencho Sola.

El equipo no jugó bien, dio ventajas y sufrió más de la cuenta, pero mostró carácter, una marca registrada de los equipos de Pedro Troglio. En este inicio de campeonato, nada le sobra a Banfield: sin refuerzos, con muchos pibes del club y algunos jugadores que continúan de la temporada pasada, el objetivo es claro: dar pelea y quedarse en Primera.

El hincha, un capítulo aparte. Volvió a decir presente en gran número, alentó durante todo el partido aun en desventaja y terminó celebrando un triunfo que, por el desarrollo del juego, resultó merecido, aunque más trabajado de lo esperado.

Ahora, el Taladro ya piensa en Belgrano y luego en recibir a Racing, con la ilusión renovada y la convicción de que este equipo, con corazón, siempre compite.