El Taladro se impuso 3 a 2 en el Lencho luego de haber estado 3 a 0 arriba en el marcador, en una noche que parecía encaminada a una fiesta completa para los hinchas, pero que terminó con incertidumbre por dos errores de Sanguinetti en los minutos finales.
El encuentro había sido parejo durante el arranque, hasta que Banfield logró abrir el marcador. A partir de ese momento, el equipo de Troglio tomó el control del juego, manejó los tiempos y justificó ampliamente la diferencia con un rendimiento sólido y convincente a lo largo de los 90 minutos.
La gran figura de la noche fue Perrotta, autor de dos goles, aunque también sobresalieron Salazar y Adoryan, piezas fundamentales en el funcionamiento del equipo. El tercer tanto llegó de penal, convertido por Sepúlveda, para establecer un 3 a 0 que parecía definitivo.
La defensa prácticamente no había sufrido sobresaltos y Sanguinetti había tenido una actuación muy tranquila. Sin embargo, cuando todo parecía resuelto, el arquero protagonizó dos acciones desafortunadas: primero, un mal pique de la pelota en el césped del Lencho derivó en el primer descuento de Sarmiento y, luego, una salida fallida para cortar un centro permitió el segundo gol de la visita. En cuestión de minutos, el partido pasó de ser una celebración a un cierre cargado de tensión.
Pese al susto, Banfield terminó quedándose, merecidamente, con los tres puntos. El equipo mostró pasajes de muy buen fútbol, fue ampliamente superior durante gran parte del encuentro y comenzó el campeonato con el pie derecho en su casa. La ilusión ahora es que Troglio haya encontrado la base del equipo para afrontar lo que viene en el torneo.
