En el Taladro ya no alcanza con hablar de crisis futbolística: lo que se vive en el club es una crisis institucional profunda, que explotó definitivamente durante la última semana. Mientras el equipo de Pedro Troglio cerró un semestre irregular, afuera de los playoffs, el verdadero incendio está puertas adentro. Sueldos atrasados, inhibiciones en FIFA, paro de empleados y un plantel que analiza recurrir masivamente a Futbolistas Argentinos Agremiados marcaron días de máxima tensión.
La dirigencia quedó otra vez en el centro de las críticas. Según trascendió el plantel acumula más de dos meses de deuda salarial y puso como fecha límite hoy 20 de mayo para recibir garantías concretas de pago. Caso contrario, varios futbolistas podrían pedir la libertad de acción. El clima en el vestuario es cada vez más pesado y ya no alcanza con promesas.
Pero el conflicto no termina ahí. Los trabajadores del Campo de Deportes realizaron un paro por la falta de pago de salarios de marzo y abril. Hubo testimonios durísimos de empleados que aseguraron no tener dinero ni para viajar a trabajar. La protesta se levantó recién cuando el club abonó parte de la deuda y prometió completar el resto durante esta semana.
A todo esto, Banfield mantiene siete inhibiciones activas en FIFA, una bomba económica que condiciona el próximo mercado de pases y expone el desorden financiero de la institución. En redes sociales, hinchas y socios explotaron contra la comisión directiva, reclamando transparencia, explicaciones y un cambio urgente de rumbo. El Taladro atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años.
