sábado, 25 de noviembre de 2017 - 12:00 a.m.

Un equipo que no encuentra ni su identidad

Por Guido Cichello. Sin poder encontrarle la vuelta al partido, el equipo perdió en casa por 1 a 0. Casi no generó situaciones de gol y fue en busca del empate con más ganas y empuje que buen fútbol o ideas. La ausencia de Cvitanich cada vez se siente más.

A veces los rivales también juegan, y en este caso Defensa demostró que no es casualidad que haya conseguido tres triunfos de manera consecutiva. La visita tuvo mucho la pelota y sobre todo, generó muchas situaciones de gol. Mirando puertas adentro el equipo no tuvo la capacidad de encontrar el camino para lastimar a Defensa. Le costó mucho en el primer tiempo, de hecho sufrió en el fondo, y emparejó en el segundo, pero sin generar demasiado peligro. 

Alguna pelota parada, algún desborde de Bertolo, pero no mucho más que eso. Lo buscó con más ganas que buen fútbol, y terminó pagando caro la derrota. No hubo puntos altos en ningún jugador de campo. Lo más rescatable la presencia de los juveniles que ingresaron en el segundo tiempo. Julián Carranza jugó poco, pero lo hizo con muchas ganas, al igual que Juan Álvarez, dos grandes promesas del club. El plantel se armó para esto, para poner a los pibes y que sumen experiencia, apoyados por los grandes, que hoy con varias ausencias, no tuvieron un buen partido. La cabeza está puesta en la pretemporada y en clasificar a la zona de grupos de la Copa Libertadores. Éstas derrotas tienen que servir para en el futuro, no cometer los errores del presente.