jueves, 23 de febrero de 2017 - 09:12 a.m.

Las Hermanas Soler: La coincidencia y el amor por la Gimnasia.

Por Actividades Deportivas. Aime y Marian, hermanas que comparten la misma pasión por el deporte. Nos cuentan sus sensaciones,gustos y tambien como se la rebuscan para estudiar cuando los horarios no ayudan, entrenan la actividad hace una decada en Banfield.                                                                                                                                                                                    16179586_1402307443122280_7489180326684563450_oPizza una. Hamburguesa la otra. En los brownies coinciden. Y en algunas cosas más. Como en el amor por la gimnasia artística. Aimé y Marian Soler, 15 y 14 años, respectivamente, piruetean, se doblan, se contorsionan y exhiben belleza en aparatos desde hace al menos 10 años en Banfield . La charla es complicada, porque las hermanas se superponen, hablan a coro y no siempre aclaran cual es cual.

“Parece que éramos muy inquietas, y entonces nos llevaron a hacer la actividad. Y nos gustó”, cuentan. Ahora están en la categoría B2, que consideran “muy complicada”. “Es competir más en serio. Clasificar para un torneo Nacional en esta categoría va a ser más difícil”, especulan. Claro, en todos los años que llevan en el club, ya tuvieron torneos de todos los colores y premios de todos los tamaños. Alumnas ambas del Sagrado Corazón, pisando 3er año Marian, llegada a 5to Aimé, las Soler sí comparten el grupo de amigas de gimnasia: se juntan, comen, piletean, pasean. Después, hay otras diferencias: el gusto por Biología y Química de la mayor, el disgusto por Historia y Geografía; el gusto por Geografía en la menor, el disgusto por Historia y Biología. Y más: “rock alternativo” –así lo dijo- para Aimé; cumbia y regaetton para Marian. Una coincidencia: amor por el teléfono celular.
Son generación Instagram, así que al Facebook… poca bola. Tampoco es que sobre tanto tiempo. A los varios entrenamientos de doble turno, se suma la escuela. “Muchas veces terminamos 19.30, 20. Y ahí recién nos ponemos a estudiar o a hacer tarea”, dijo… ¿cuál dijo esto? Bueno, una de ellas. Y a veces, cuando las materias aprietan, se permiten un faltazo a un entrenamiento. Pero siguen. Uno y otro año. Y a Banfield, gimnastas como éstas, le hacen bien. Muy bien.