martes, 13 de septiembre de 2016 - 09:39 p.m.

Inexplicable derrota 4 a 1 ante San Lorenzo y chau a la Copa Sudamericana

Por Guido Cichello. El equipo no jugó bien en el primer tiempo y se fue al vestuario 4 a 1 abajo. En el complemento mejoró y tuvo dos situaciones muy claras de gol pero no pudo descontar y fue San Lorenzo quien terminó festejando. Falcioni planteó un partido muy defensivo y lo terminó pagando demasiado caro.

derrota-2-vsPasará mucho tiempo hasta que el hincha de Banfield pueda digerir la dura derrota de hoy. Lamentarán el tiro en el travesaño de Sperduti, también el remate del ex Newell´s al palo y sobre todo el penal fallido, sobre el final, de Silva, pero más aún el planteo defensivo y mezquino que tuvo el equipo al comienzo del juego, lo que le valió irse al descanso 4 a 1 abajo. El local tuvo una ráfaga increíble, ya a los 15 minutos ganaba 3 a 0, era un monologo de efectividad en los últimos metros. El Taladro miraba atónito semejante demostración de fútbol. Pero tuvo su minuto de gloria cuando Alexis Soto puso el 3 a 1 que clasificaba a Banfield. Minutos después Cauterucchio, de chilena, ponía el 4 a 1 que terminó siendo definitivo. El segundo tiempo fue todo para Banfield, Falcioni metió mano en el equipo y los jugadores entendieron que debían jugar 20 metros más adelantados. El equipo tomó riesgos defensivos pero fueron retribuidos con muchas situaciones de gol. El viento ayudó pero sobre todo la actitud. El partido tuvo todas las emociones, muchos goles, entrega de ambos lados y un penal fallido a tres minutos del final del juego. Sarmiento fue derribado dentro del área y era Silva quien hacía de juez desde los once pasos. El uruguayo falló y San Lorenzo terminó pasando de fase. En los 180 minutos el partido terminó 4 a 3 a favor del Cuervo, que tuvo buenas y malas pero fue más efectivo en el arco rival. Banfield se despide así de su segunda competencia del semestre, quizás la más importante de todas. Ahora sólo queda el torneo local y sumar la mayor cantidad de puntos para engrosar el promedio. Es un duro golpe a la ilusión de un hincha que sigue bancándose malas decisiones deportivas e institucionales. Habrá que hacer borrón y cuenta nueva y soñar con un futuro exitoso, ese que 7 años atrás, con el mismo entrenador se alcanzó la gloria. Pasaron 7 años, mucha agua bajo el puente, el fútbol cambió, el club también pero la ilusión del hincha por ver un Banfield protagonista sigue intacta. No queda otra que seguir esperando y creyendo en el amor por los colores.