domingo, 28 de febrero de 2016 - 09:52 a.m.

Un desmantelamiento disfrazado de "promoción de pibes"

Editorial por Soy de Banfield. Banfield sufre un recambio exhaustivo en su plantel. De un equipo con figuras a uno con desconocidos y jugadores de segundo nivel. ¿Tiene algo que ver la deuda de mas de 400 millones?

CaTopY6WAAE9xWFA Cuero, Domingo, Cazares y Vittor se los extraña. Luego de las actuaciones de Navarro y de la defensa ante Asenal, también y más aun al Beto y a Bianchi Arce. Y ya de antes a Bertolo y Noir.

Banfield supo tener un equipo de jerarquía hace un año que no plasmó en los números todo su potencial por el sistema de juego y las dudas del por entonces técnico Almeyda. Ahora el Taladro no tiene un plantel ni con la mitad de nivel de aquel, y un técnico que deja dudas a muchos hinchas.

La deuda de Banfield asciende a $260 millones y sigue aumentando. La verdadera razón de la "apuesta por los pibes" es que el club no puede seguir sosteniendo el nivel de gasto que Spinosa propuso desde que asumió, aún cuando había recibido "un club fundido". Este momento es muy parecido al de Velez Sarsfield el año pasado, cuando Miguel Angel Russo, Dt con el que fue campeón y muy respetado por la parcialidad velezana, tuvo que ser quien resistiera el peso de tener un plantel plagado de juveniles sin experiencia ni nivel. Los resultados estuvieron a la vista.

En este Banfield 2016, ese rol lo juegan el ídolo Walter Erviti y la figura del pelado Silva, dos emblemas de aquel campeón 2009 que nos enorgullece. Banfield va ahora por el "campeonato económico" luego de un despilfarro en un plantel que no logró los resultados esperados (jugar Copa Libertadores como mínimo). Aunque Spinosa felicite a los juveniles por ser promovidos en twitter, y es algo que siempre es motivo de celebración, debería reconocer que la situación económica del club no permite incorporaciones que le permitan a Banfield pelear los primeros puestos.

Pero tampoco es útil promover juveniles si no se los va a sostener en el tiempo, como pasó con Chetti, García, Requena, Asenjo, Molina, probablemente con Noguera, y antes con Terzaghi por mencionar sólo algunos, pues esos préstamos sólo sirven para hacer desaparecer a los jugadores de las primeras planas banfileñas. A no perder la fe pese a esto y a los malos resultados, porque las buenas ya están por venir.